Soy Russel Claveria y trabajo en SEO: me dedico a que las webs se entiendan bien, por las personas, por los buscadores y, cada vez más, por la IA.
Me gusta el lado técnico y, como también programo, suelo quedarme hasta el final: no solo veo qué falla, sino que lo arreglo y compruebo que funciona. Y una buena parte de mi trabajo está en algo que apenas empieza: cómo conseguir que la IA lea, entienda y cite una web.
No vengo del marketing digital. Antes de esto era store manager, hasta que la pandemia se llevó por delante el trabajo: cerraron tiendas por toda España y me quedé fuera.
Fue un año complicado, y no solo por lo laboral. Pero me encontré con tiempo por delante y con la sensación de que tenía que usarlo en aprender algo que valiera la pena de verdad, no en esperar a que las cosas volvieran a como estaban.
Ese algo acabó siendo el SEO. Y tampoco fue una decisión muy meditada: buscaba algo que pudiera aprender por mi cuenta, sin volver a clase y sin depender de nadie para empezar.
Lo que no esperaba era engancharme tanto. Descubrí que detrás de una web que no funciona casi siempre hay un motivo concreto, y que se puede encontrar si sabes dónde mirar. No es cuestión de opinión ni de intuición: o la página se rastrea o no, o se indexa o no. Esa parte, la de poder demostrar por qué pasa algo, es la que me sigue interesando hoy.
«Al final va de eso: de que una web funcione de verdad, no solo de que posicione.»
El código llegó después, y casi sin buscarlo.
Cuanto más trabajaba en SEO, más me daba cuenta de que no podía separar una cosa de la otra. Muchas de las recomendaciones que se hacen en SEO son, en realidad, cambios en el código. Y mientras no entiendes lo que estás pidiendo, dependes de que otro lo interprete bien.
Así que empecé a aprender a programar por necesidad, y terminó siendo la parte que más ha cambiado mi forma de trabajar. Puedo aplicar lo que propongo y comprobar si de verdad funciona. Eso suena a matiz, pero no lo es: hay ideas que sobre el papel parecen impecables y se caen en cuanto las pones en marcha. Solo lo descubres tocándolas.
Lo que me engancha es la parte de buscar el error. Entender por qué pasa algo, no solo detectar que pasa. Es un puzzle, y me cuesta soltarlo hasta que encaja.
La parte técnica es mi favorita: la arquitectura de una web, cómo se rastrea, cómo se indexa, cómo se conecta con la IA para que la entiendan tanto los buscadores como las personas. Pero intento no perder de vista a quien está al otro lado: cómo llega, qué venía buscando, si le estamos poniendo fácil lo que quería hacer.
Al final creo que va de eso. De que una web funcione de verdad, no solo de que posicione.
Desde hace un tiempo dedico buena parte de mi atención a cómo la inteligencia artificial lee, entiende y cita las webs.
Ya no basta con aparecer en Google. Cuando alguien le pregunta algo a ChatGPT, a Gemini o a Perplexity, esos modelos deciden qué fuentes usar y a quién citar, con reglas que todavía se están asentando.
Es un terreno nuevo, con bastantes más preguntas que respuestas, y precisamente por eso me parece uno de los sitios más interesantes en los que se puede estar ahora mismo. No hay manuales consolidados. Hay que probar, medir y equivocarse bastante.
Esta web es donde dejo lo que voy aprendiendo. Análisis, pruebas, problemas que me encuentro y cómo los resuelvo. Con el código cuando hace falta, porque he leído demasiados artículos que explican qué hay que hacer y ninguno que explique cómo se hace.
También publico lo que no funciona. Suele explicar más que los aciertos, y me parece más honesto que contar solo la parte que sale bien.
La idea es sencilla: que tanto si nos conocemos como si no, te lleves algo útil.
«Soy padre de dos hijos, que son mis mejores amigos aunque no tengan un duro.»
He vivido en Ibiza y en Londres. Me tira todo lo que sea aire libre: fútbol, baloncesto, senderismo, el mar. También soy de videojuegos, y llevo ya bastantes años viendo cómo internet se transforma cada poco tiempo.
Puede que por eso insista en una cosa: en un mundo cada vez más digital, la parte humana no debería perderse. Al revés, creo que hace más falta que nunca. Y esa es, en el fondo, la forma en la que intento trabajar.
Para terminar
Si quieres ver mi trayectoria profesional con más detalle, está en mi perfil de LinkedIn. Y si algo de lo que escribo te ha resultado útil, o no lo ves como yo y quieres comentármelo, escríbeme.